Saluda del alcalde de Íllora, Antonio José Salazar Pérez

Pasa el tiempo como pasa el viento, aparentemente lento, aunque apresurado. Parece que fue antes de ayer cuando el Parapandafolk se realizaba en el patio del Colegio Gran Capitán, con aquella panorámica espectacular del Castillo como fondo escénico nocturno, mientras imaginábamos y soñábamos con una vista diurna y permanente, la que hoy ya tenemos, disfrutamos y nos enorgullece. Patrimonio cultural es esa enaltecida fortaleza medieval y nuestra Iglesia renacentista, pero también esos otros recursos y elementos culturales menos monumentales, escasamente visibles, vivos siempre entre el pueblo que hace pueblo, que denotan menos poderío pero que conforman nuestras tradiciones, identidad cultural, usos sociales, rituales, actos festivos, etc., indiscutibles joyas culturales infravaloradas las más de las veces. De todo esto, con la música tradicional como protagonista, dará buena cuenta el "III Foro Folk Ismael Peña de Patrimonio Cultural Inmaterial", programa paralelo al propio Festival que empieza a consolidarse como otra gran cita nacional e imprescindible para estudios@s e interesad@s en general. Como siempre será el viento, la piel y la tierra los simbólicos elementos que se fundan en el Festival Parapandafolk, visibilizándose a través de las músicas y las manifestaciones tradicionales que nos llegan de otros territorios hermanos. Este año brindamos y guiñamos, con el ojo derecho de Granada, al artista y al amigo Kepa Junkera (Aupa, Kepa, va por tí).

¡¡Viva el Folk, Viva la Cultura y la Música Popular!

Antonio José Salazar Pérez
Alcalde de Íllora

 


 

SALUDA DEL CONCEJAL DE CULTURA, SALVADOR BLÁZQUEZ BAENA

 

Camino de la treintena, el Parapandafolk sigue marcando, ostinada y permanentemente, un modo singular de gestión cultural pública 100x100, modelo ampliamente reconocido por las distintas distinciones recibidas por entidades públicas y privadas, de dentro y de fuera de Andalucía. El Parapandafolk ya no aspira a "su consolidación" como gran evento cultural, sino que se asienta en la base de los grandes y veteranos festivales de España, por su fidelidad a los objetivos de promoción y difusión de la Cultura y la Música Tradicional y por su continuidad en el tiempo, desde la humildad, la admiración y el respeto, sin complejos, a todas la culturas de todos los pueblos. Este año exhibe las músicas tradicionales de todo el norte peninsular (Galicia, Asturias, País Vasco y Navarra), con una parada en el son cubano y otra, sagrada aquí, en el Flamenco de Granada y de Jerez, estas dos últimas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, anhelo que también pretende la Zambra del Sacromonte. Destacar la fusión personal y artística entre la Banda de Música de Íllora y el grupo navarro Mielotxin, pero especialmente la presentación de una propuesta local sin precedentes y una asignatura pendiente de Íllora y su Festival: el Taller de Recuperación de Música Tradicional de Íllora, cuyos componentes, de 25 a 80 años, simbolizan y representan, más que nada ni que nadie, al Parapandafolk, nuestro mejor emblema y legado cultural.

Salvador Blázquez Baena
Concejal de Cultura